Preguntas frecuentes

Preguntas Frecuentes

*Aviso: La información reflejada en este apartado tiene como finalidad contestar las preguntas más comunes que se presentan cuando tenemos contacto con el TDAH. La información aquí expuesta ha sido recogida de varias páginas de internet de uso público. Estas respuestas no tienen carácter de diagnostico médico ni son vinculantes, solo son meras orientaciones. Esperamos les sea de utilidad.

¿Qué es el TDAH?

El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad) es un trastorno biológico de inicio en la infancia (aunque puede persistir en la vida adulta) en el que los niños presentan una actividad motora que sobrepasa lo adecuado para su edad (hiperactividad), dificultad para mantener la atención e impulsividad.
Pueden presentar los tres síntomas: falta de atención, hiperactividad e impulsividad, o alguno de ellos, y sobrepasan en intensidad a las conductas de un niño «movido» o «despistado».

¿Qué no es TDAH?

TDAH no es un retraso mental ni falta de inteligencia. No son niños necesariamente vagos ni desmotivados. Esta idea falsa ha surgido porque las dificultades atencionales pueden incidir negativamente en el rendimiento académico. El TDAH puede darse en personas de cualquier nivel de inteligencia.

TDAH NO es:

No es pereza ni falta de motivación: Algunos niños acaban teniendo esta actitud, pero como consecuencia lógica de continuos “fracasos escolares” y frustración acumulada, ya que su esfuerzo no es recompensado con buenas notas o elogios de sus padres y profesores.

No es mala conducta intencionada: La impulsividad y su falta de regulación emocional generan problemas de conducta. La mayoría de estos niños lamentan a “posteriori” su “mala conducta” pero les cuesta evitarlo.

No es ausencia total de capacidad para fijar y mantener la atención: Pueden mantener la atención en tareas lúdicas (televisión, ordenador, videoconsolas, cine….) e incluso en ciertas tareas cognitivas en las que muestran competencia o habilidad. La falta de atención se observa fundamentalmente en el contexto académico en tareas de esfuerzo mental continuo en las que el niño no posee una buena habilidad para su resolución o ejecución.

No es una enfermedad.

¿El TDAH se manifiesta de la misma manera en todas las personas?

No, el TDAH es un trastorno complejo, cuyos síntomas están presentes en muy distinto grado en cada persona. Además, las consecuencias que estos síntomas pueden producir en un individuo son influidos por aspectos ambientales y personales.

¿Qué es la inatención o déficit de atención?

La inatención es no prestar atención a los detalles, cometer errores por despiste o descuido, como por ejemplo, al vestirse, ponerse la ropa al revés, se equivoca en tareas que sabe hacer por lo que su rendimiento es inferior a su capacidad.
Las personas con déficit de atención tienen dificultades para mantener la atención, por lo que da la sensación de que “está en su mundo” o que “se le va el santo al cielo”, se cansa y aburre con mucha facilidad de una actividad y cambia constantemente de tareas. Suelen dejar las tareas a medias. Su capacidad para planificar, organizar y estructurar una tarea está alterada por lo que no saben por dónde empezar o dejan las actividades para el último momento.

¿Qué es Hiperactividad?

La hiperactividad consiste en moverse continuamente en su asiento, cambiar de postura, mover piernas y manos, tocarse la cara, hacer ruidos con el lápiz, estuche o mano…Se levantan continuamente en momentos en los que deberían de mantenerse sentados, como en clase, el médico, la mesa e incluso viendo su programa favorito. Su actividad no va dirigida a un fin, es “moverse por moverse”. Con frecuencia los padres advierten que el niño actúa como si estuviera “activado por un motor interno” o como “si nunca se le acabaran las pilas”.

¿Qué es la impulsividad?

La impulsividad en los TDAH es la incapacidad de “poner el freno” a la hora de tomar decisiones o de responder entre distintas situaciones. Tienen tendencia a dar respuestas irreflexivas, no meditadas, tienen dificultades para esperar en una fila u otras situaciones sociales que requieren de una pequeña dosis de paciencia. Este tipo de conducta se corresponde con la incapacidad en el TDAH para “pararse y pensar” en las consecuencias a largo plazo de sus actos, y con una necesidad de buscar recompensas inmediatas.
Es importante aclarar que estas respuestas no son voluntarias. No planean meterse en líos, se meten en ellos sin percatarse de que lo están haciendo.

¿Hay niñas TDAH?

Sí, hay niñas con TDAH aunque en ellas es cuatro veces menos frecuente que en los niños, y probablemente muchas nunca son diagnosticadas. En ellas, el subtipo de TDAH inatento es el más frecuente, por lo que pasan más desapercibidas (son menos problemáticas) o se confunden con problemas de aprendizaje o trastornos emocionales.
Sus síntomas más destacables son: falta de atención, errores por descuido, dificultades para completar actividades así como para organizarse y planificar tareas, evitando las tareas que les supongan un esfuerzo mental. Además se distraen con facilidad, olvidan encargos o actividades y pierden cosas. Otro síntoma característico es que parece que no escuchan, lo cual suelen describir las propias niñas como ensimismamiento que no pueden evitar.

¿Cuál es la causa del TDAH?

Se sabe que su aparición está vinculada una menor actividad de algunas sustancias químicas en el cerebro (NEUROTRANSMISORES), especialmente la dopamina y la noradrenalina (o norepinefrina).
La alteración parece estar fundamentalmente en un incremento de la recaptación (transporte) de ambos neurotransmisores.

¿Se hereda el TDAH?

El TDAH tiene un componente genético importante, que determina hasta un 70% del trastorno. Así pues, el 30% o más dependen de factores ambientales que determinarán muchos aspectos de la clínica.
Se dice que cuando se diagnostica de TDAH a un niño, sus hermanos o sus padres tienen un 50% de posibilidades de padecerlo también.
Aunque su presencia en algún miembro de la familia es un factor de riesgo para los descendientes, no todos los niños con TDAH tienen antecedentes familiares.

¿Es frecuente el TDAH?

Los estudios que se han realizado en España y otros países coinciden en que el TDAH se presenta en un 4-6% de la población infantil. Es más frecuente a los 6-9 años. Más del 80% seguirán presentando el trastorno en la adolescencia, y el 30- 65% lo seguirán padeciendo en la vida adulta.

¿Cuál es su evolución?

Los tres aspectos que conforman el trastorno (inatención, hiperactividad e impulsividad) tienen caminos diferentes a lo largo del desarrollo. Así la impulsividad tiende a desaparecer en la edad adulta, la hiperactividad baja de intensidad con los años y no siempre desaparece, y la inatención se mantiene en la edad adulta en un 40-70% de los casos. Dependiendo de la edad de diagnostico y del tiempo de tratamiento que se haya recibido, los diferentes síntomas que se dan podrán mantenerse más o menos.

¿Qué trastornos pueden asociarse al TDAH?

Trastornos de aprendizaje escolar, problemas de conducta (trastorno negativista desafiante o trastorno disocial), ansiedad, depresión, trastornos del habla o del lenguaje y trastornos de tics (incluyendo el síndrome de Tourette).
Si bien sólo un pequeño porcentaje de las personas con TDAH tienen Tourette, por lo menos el 70% de los que padecen Tourette también tienen TDAH.

¿Qué problemas afronta un niño con TDAH?

• Las tareas escolares le toman más tiempo y requieren supervisión estrecha.
• Se siente insatisfecho respecto a los resultados de su esfuerzo.
• Recibe llamadas de atención constantes por parte de sus padres y profesores.
• Tiene conflictos con sus compañeros de clase, amigos, hermanos, padres, y a menudo es rechazado por ellos.
• Tiene problemas de autoestima.

¿Qué debe hacer un padre si sospecha que su hijo puede padecer TDAH?

Los primeros que se dan cuenta del TDAH en el niño son los padres y profesores. Todos los centros educativos tienen un Departamento de Orientación para ser asesorados y valorados.
La valoración por parte de un profesional especializado es fundamental para obtener un diagnóstico fiable y preciso. Sería conveniente acudir a un Neurólogo, Psiquiatra o Psicólogo.

¿Cómo se diagnostica el TDAH?

Para el diagnóstico es imprescindible una buena historia clínica obtenida de los padres y maestros con un análisis de los síntomas, de su duración, del lugar dónde aparecen y del grado de compromiso que representan para la vida académica y social del niño.
El diagnóstico del TDAH se debe basar en criterios clínicos y nunca en la puntuación obtenida en un cuestionario.

¿A partir de qué edad puede diagnosticarse un TDAH?

La consulta con un profesional se justifica siempre que se observen problemas en el funcionamiento cotidiano de un niño respecto a lo que se espera por su edad, o si es un niño al que no se consigue manejar educativamente. Es por ello que no existe una edad “ideal” para acudir al profesional; esto dependerá de las características de cada caso. Sin embargo, el Déficit de Atención con Hiperactividad no puede diagnosticarse de manera suficiente fiable hasta los cuatro o cinco años de edad.